Esta semana me ha dado por jugar a Cooking fever, y pese a
que encuentro que es un juego bastante entretenido, en sus entrañas veo más
cosas malas que buenas y creo que es interesante comentarlas. Primero de todo
decir que el juego es de llevar un restaurante desde los fogones. Está
disponible tanto para Android como para Apple.
La dinámica del juego es entretenida, aunque repetitivo puesto que todo el
tiempo estas preparando los pedidos que te solicitan, el poder ir haciendo mejoras
de alimentos como de mobiliario, le dan un plus interesante. El primer tema
negativo que le veo al juego es la dependencia que crea.
Como todo juego de hoy en día vive de las redes sociales, y
este no es menos. Vincular con tu cuenta Google +, Facebook y Twitter te
genera recompensas, y si tienes la desgracia de que algún conocido, amigo o
familiar también lo tiene, entonces ya estás acabado porque va a salir tu vena
competitiva y no vas a parar. Ese es el punto que más me preocupa, la
ambientación del juego y lo ágil que resulta, hace que si no tienes nada más
interesante que hacer te puedas tirar demasiados minutos jugando, incluso
horas, y ese es el punto que quiero destacar. Me parece muy mal que un juego de
plataforma móvil pueda llegar a significar estar horas delante de la pantalla,
primero por salud y segundo por un tema social.
Tengo que decir que después de jugar unos 20 o 30 minutos,
al estar siempre en pantalla estática, la vista se te acostumbra a eso que
estás viendo y puede resultar peligroso a mi modo de ver, o al menos en mi caso
me genera una pesadez de parpados, dolor de cuello y de vista interesante. Y es
por eso que quiero hacer hincapié en este aspecto, me parece peligroso que los
juegos de Tablet/móvil no tengan algún tipo de limitación de tiempo, creo que deberían
estar programados para parar cada cierto tiempo, quizás algún tipo de bloqueo
por parte de Google/Apple para evitar adicción, puesto que los programadores
como es lógico nunca lo harían.
El juego deja ver este tipo de adicción, todo está
perfectamente estudiado para crear esa temible adicción, desde el número de
gemas que saben perfectamente en que momento las vas a gastar, hasta el pasar
al siguiente número y dejarte con un par de temas pendientes para obligarte a
seguirlos en las redes sociales y a invitar a amigos a jugar para poder pasar
de nivel. A mí personalmente ese tipo de cosas me sobra y me molestan bastante.
Entiendo la filosofía de los juegos Fremium, incluso lo aplaudo porque
hemos dado un salto de calidad en los mismos, pero el tema de menores de edad
me preocupa, y más tal como está el patio donde vemos que niños intentan
asesinar a sus familiares porque le han quitado el teléfono, creo que estamos
llegando a un punto peligroso y que alguien debería poner fin.

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